Comunicar, transmitir, conocer… negocios, personas.
Hace unos días que no escribo y, aunque no sirvan las excusas, hay que decir que un viaje y un nuevo lugar, siempre pueden trastocar tus planes. Y no vayamos con exigencias por delante, por favor. Los lugares quedarán. Las personas, quizás ya no vuelvas a verlas. 
Todo viene en relación a lo que llevo haciendo mucho tiempo a través de las plataformas digitales y sus/mis redes sociales. Siempre intenté comunicar y transmitir, aunque para algunos sea lo contrario, o bien otros no lleguen a comprenderlo. Está claro que no todo se puede/se debe de contar… Aunque creo, que cuanto más contemos, mejor será nuestra comunicación y lo que transmitimos a través de ella. Teniendo en cuenta, y muy en cuenta, que la comunicación es una parte nuestra, y otra de quien esperamos la reciba. Quizás un simil a un inicio de un noviazgo o relación. No digo de mentir o esconder asuntos, sino de generar confianza para que quien vaya a escuchar nuestro mensaje, esté preparado para hacerlo. Seguir leyendo

saben que a través de la reputación se obtienen turistas, eventos internacionales, negocios y hasta residentes, muchas se esfuerzan en que su prestigio y, cada día más, su 

sólo cuente con 4 zonas, y todas en la zona noroeste del país. Destaca las ventajas que concede el gobierno federal brasileño a la zona de Manaos que, aparte de ser la mayor de todas, ofrece hasta un 40 % más de ventajas que el resto.



Es decir, es un mercado altamente conectado (con una media de 5,8 horas diarias). Pero toda acción masiva, también puede tener cosas menos positivas. ¿Por ejemplo? Pues bien, partiendo de la máxima universal que no podemos caer bien a todo el mundo, bien sea a nivel personal o de marca, habrá que ir manejando con cuidado tanto nuestra interacción a través de internet, como el contenido que subimos con tal fin. ¿Por qué? Porque,